‘Claves de la investigación en Redes Sociales’, un libro de la inspectora Silvia Barrera

Como en @EquipoTicocio no paramos de movernos, el miércoles 21 de diciembre acudimos a la presentación de un libro que promete: Claves de la Investigación en Redes Sociales.

Este libro es obra de la inspectora Silvia Barrera (@sbarrera0), perteneciente a la Unidad de Delitos Telemáticos, comparte no solo su perspectiva como profesional en el ámbito de la investigación y la seguridad, sino que recoge aportes de diversos profesionales de otras áreas de intervención, lo cual hace del escrito una obra totalmente enriquecida.

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¿Qué opinan los expertos de lo que significa tener habilidades cibercomunicativas?

Hoy compartimos un blog muy personal y muy especial. En octubre tuvimos la oportunidad de realizar nuestro primer curso de habilidades en las redes sociales y en las nuevas tecnologías en el centro juvenil «el sitio de mi recreo», villa de Vallecas. Íbamos ilusionados por mostrar por fin algo en lo que llevamos trabajando y, dejando protagonismo a las alumnas del curso y cómo muestra de qué han aprendido, compartimos sus experiencias y sus conclusiones.

Gracias por haberos animado a venir. Esperamos realizarlo más veces y que más gente venga a empaparse de estos cursos.

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Las cadenas y/o retos más famosos de la red.

Seguro que tú también las has visto en algún momento mientras dabas un inocente paseo por las redes sociales. Seguro que a tí también te han invitado a seguir el curso de esta. Y seguro que en alguna de ellas has caido.

Cadenas y retos, ese descubrimiento tan famoso que invade las redes cada día. Yo voy a nombraros las 8 más famosas o más peligrosas que se pueden encontrar en la red.

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Los niños de hoy no saben jugar

«Los niños de hoy no saben jugar», es una afirmación que escucho muy a menudo. Quizás tú también la hayas escuchado o incluso la hayas mencionado alguna vez al ver a los niños y niñas de hoy en día pegados a una pantalla, inmóviles, sin hacer ruido, sin salir a la calle.

La conducta que observamos puede que incluso esté promovida por sus propios padres: es mucho más fácil poner a un niño delante de un smartphone para que juegue y se entretenga a que te «moleste» cuando has llegado de trabajar tras un día duro, además tu hijo te lo agradece ¿no? Y piensas en ese tópico cada vez más popular de «los nativos digitales» para apoyarte y justificar su uso.

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Cuando las redes sociales salvan vidas

Hace años que escuché al periodista Luis Serrano aseverar que «las redes sociales han llegado para quedarse». Cada día que pasa estoy más de acuerdo. Quizás en el futuro no sean las mismas plataformas que ahora conocemos, pero estoy seguro de que las redes sociales seguirán estando presentes en nuestras vidas.

¿Por qué? Primero porque unen, facilitan las relaciones sociales, aunque sea virtualmente. Segundo, porque son útiles. No sólo son útiles a la hora de compartir información, imágenes y vídeos con nuestros amigos y seguidores, también tienen
una clara importancia comercial para marcas y empresas. Las redes sociales pueden ser de ayuda para mantenernos informados, para saber qué está ocurriendo al otro lado del planeta o, incluso, pueden ser unas eficaces aliadas para encontrar un empleo. Sin embargo, todo ello es incomparable al momento en el que las redes sociales se utilizan para salvar vidas.

En sucesos tan terribles como los últimos atentados perpetrados en diversas ciudades de Europa, las redes sociales han desempeñado un papel fundamental por varios motivos, entre los que destacaría la información en tiempo real de lo que ocurría o parecía ocurrir, la difusión de consejos para la ciudadanía y la comunicación entre posibles víctimas de los ataques y sus familiares cuando las líneas telefónicas estaban saturadas. En este tipo de situaciones la información que se da a la población es vital, y las redes sociales han conseguido que los medios de comunicación convencionales, aún sin eclipsarlos, ya no sean las únicas fuentes de información. 

Levitando levemente sobre el tema, cabe apuntar que no todo lo que se dice en las redes sociales es cierto y menos aún en momentos de confusión como los que supone una situación de emergencia. Por ello, como usuarios, siempre debemos recurrir a los medios oficiales, aquellas cuentas de los servicios de emergencia que estén informando, y nunca difundir información sin contrastar. De hecho, los VOST, conocidos en España como Equipos deVoluntarios Digitales en Emergencias, surgen ante la necesidad de apoyar a estos perfiles oficiales y detectar / neutralizar falsas informaciones que pueden poner en riesgo a la población en situaciones de emergencia. Recordemos que difundir información falsa que pueda poner en peligro a personas puede ser delito.



Una vez que seguimos a estos perfiles de referencia comprobamos cómo algunos, cada vez más, ofrecen información verdaderamente útil en caso de producirse un accidente, una catástrofe o cualquier otra situación que pueda ser peligrosa. Este es el caso de los perfiles de algunas embajadas de España en el extranjero que, por desgracia, en los últimos meses se han visto obligadas a dar información a turistas y residentes nacionales sorprendidos por atentados.

Que los profesionales que gestionan estas cuentas estén preparados para ofrecer una información útil, temprana y veraz posibilita que sus seguidores cuenten con pautas sobre qué hacer y cómo actuar. Además, muchos perfiles de servicios de emergencias y protección civil ofrecen sus consejos durante el día a día para, precisamente, que los ciudadanos estemos preparados para cualquier situación que pueda suponer un riesgo.




Es justo aplaudir la labor que hacen desde estos canales los profesionales que los gestionan, muchas veces de forma voluntaria, y que ayudan a hacer Protección Civil en las redes sociales. Como asignatura pendiente, a mi juicio, queda mejorar a día de hoy la coordinación entre las diversas cuentas de información oficial, pues en caso de una gran emergencia, lo más conveniente es lanzar siempre un mismo mensaje, liderado por la figura del denominado “portavoz único” que estaría apoyado por el resto de cuentas, para así que los usuarios reciban la misma información sin importar la fuente que consulten.

Para terminar, cabe destacar que las propias redes sociales también son conscientes de la importancia que tienen en el transcurso de una situación complicada. Por ello han implementado herramientas propias que activan en casos de emergencia. Es el caso del Security check de Facebook, una aplicación que la red social pone en funcionamiento para que sus usuarios puedan avisar a sus amigos de que están bien tras una situación de crisis en un lugar determinado. Por otro lado, varios servicios de emergencia con presencia en Twitter (en España sólo @policia y @EmergenciasMad) cuentan con una herramienta para enviar alertas en tiempo real a sus seguidores y destacar sus tuits gracias a Twitter Alerts. Además, en el caso de la red social del pájaro azul, esta misma a editado una guía sobre cómo mejorar la utilización de Twittter en situaciones de crisis.


Aunque la implicación de los servicios de emergencia y de las propias redes sociales es fundamental, la colaboración y sensibilización de los usuarios en el buen uso de la información en emergencias es esencial para que las redes sociales sigan siendo útiles a la hora de salvar vidas.
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Perfiles que recomiendo seguir para obtener información oficial de interés:


Policía Nacional (@policia)

Guardia Civil (@guardiacivil)

Ministerio del Interior (@interiorgob)

Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (@MAECgob)

Agencia Estatal de Meteorología (@AEMET_Esp)

Estado de las carreteras – Dirección General de Tráfico (@InformacionDGT)

Unidad Militar de Emergencias (@UMEgob)

Salvamento Marítimo (@salvamentogob)

Emergencias Cruz Roja Española (@CRE_Emergencias)

Asociación Nacional de Voluntarios Digitales (@vostSPAIN)

Equipo de Voluntarios Digitales en Europa (@VOSTeurope)




Perfiles de información en emergencias de cada Comunidad y Ciudad Autónoma:


1-1-2 Andalucía (@E112Andalucia)

1-1-2 Aragón (@112Aragon)

Servicio Emergencias Asturias (@112Asturias)

1-1-2 Islas Baleares (@112IllesBalears)

Área Seguridad y Emergencias Canarias (@112Canarias) 

1-1-2 Cantabria (@112Cantabria) 

1-1-2 Castilla y León (@emecyl112)

Dirección General Protección Civil Cataluña (@emergenciescat)

1-1-2 Ceuta (@112Ceuta)

1-1-2 Extremadura (@JuntaEx112)

1-1-2 Madrid (@112cmadrid)

1-1-2 Melilla (@112MELILLA) 

1-1-2 Región de Murcia (@112rmurcia) 

Policía de la Comunidad Foral de Navarra (@policiaforal_na)

Dirección Atención Emergencias y Meteorología País Vasco (@112_SOSDeiak) 

SOS Rioja (@SOSRioja)

Gabinete Emergencias y Seguridad Comunidad Valenciana (@GVA112) 

En ámbito local es recomendable seguir a las cuentas de los servicios de emergencia y Protección Civil municipales.

El sexting, la moneda de cambio de la aceptación social

Siguiendo a diferentes profesionales de la Seguridad y el menor, se hace evidente la preocupación por plataformas como Periscope donde menores intercambian «likes» por sexting con retos como este:
La cultura digital que se está creando puede que requiera mecanismos de prevención ante situaciones como esta. Y es que,
en la sociedad de la imagen en la que nos encontramos, las formas de entretenimiento se están trasformando hacia modelos de conducta a través de la Red, documentando cada instante que vivimos, ya sean conductas beneficiosas, perjudiciales o imparciales para el usuario. El problema se da cuando éste no es capaz de prever con antelación el riesgo que puede conllevar su conducta (o que no le importe de antemano los supuestos riesgos, pues no los ha experimentado antes en sí mismo/a), pues la satisfacción que produce la sensación de aceptación social de un «like» es mayor que la preocupación por los riesgos asociados.

En el caso de los menores, las redes sociales dan unas pequeñas «dosis» que, a nivel evolutivo, necesitan. La pertenencia al grupo y la inmediatez son dos elementos de la psicología evolutiva que caracterizan la adolescencia, son dos elementos que, además, las redes sociales satisfacen y cuantifican, lo cual hace que el/la adolescente «se enganche» y dedique más tiempo a subir contenido a la Red, pues así se siente parte no solo del mundo virtual, si no del real.

Así pues, hablamos de una moneda, de un factor cuantificable que facilita la Red como son los «likes/me gusta/…» , donde muchos menores buscan la manera de ganarlos haciendo lo que sea, exponiendo su propia identidad (y en ocasiones hasta jugándose la vida frente a una cámara) con tal de ganar más puntos, más likes, más seguidores, etc.
Cuando un menor se ve envuelto en un caso de sextorsión o ciberbullying, puede que no devenga de una sobrexposición, pero es cierto que la sobrexposición garantiza más probabilidades de que se den ciberproblemas.

Con todo ello, queremos invitar al lector a una reflexión sobre la cultura digital que se está creando, la transformación de las formas de entretenimiento, el paradigma adolescente-consumidor y el riesgo al que están expuestos los menores en la Red por la necesidad de aceptación social.

¿Vale la pena degradar tu imagen digital y presencial por unos cuantos «likes»?

Y a ti, ¿qué te parece?

Muchas veces, me encuentro que en el tema de las TIC, problemas en las redes sociales, ciberdelincuencia y otras cuestiones que relacionan intrínsecamente las tecnologías con la sociedad, es algo que no se habla demasiado. Se está obviando. Y eso es un problema.
Es cierto que han llegado de repente. Nuestro nuevo gran amigo el smartphone, es una herramienta que nunca creíamos que vivíamos antes sin ella. Pero queridos/as lectores/as, vivíamos. Y bastante bien de hecho. Estamos aceptando todas sus ventajas sin tener en cuenta lo que pagamos en consecuencia. Y no digo que sean el demonio. Es importante remarcar que
lo verdaderamente malo es el uso que le damos a las tecnologías. Las tecnologías no son ni buenas ni malas. Ofrecen grandes ventajas y utilidades. Es innegable.
Pero pensemos en todo lo demás. En todo lo que está surgiendo a causa de esto. Ahora nos comunicamos a través de textos… Por lo que deberíamos tener más cuidado en cómo escribimos ¿Te parece que se tenga eso en cuenta?
Ahora todo va inmediato. Es todo o nada. Es ya. Y muchas veces necesitamos, minutos, horas, días o semanas para responder cosas importantes. La gente, si tú haces eso, ya ha decidido por ti. Has pasado de ella. ¿Tanto nos faltan los minutos para no poder dedicar tiempo a lo que realmente importa?
Las imágenes y los vídeos, son los reyes en estos medios. En cierta medida por lo mencionado anteriormente. Por la inmediatez y lo rápido que vemos y porque todo entra más sencillamente por esos medios. Sin duda, para que esto se lea tendrá su imagen. ¿O le sobra ponerle foto a todo?
Si entramos en el tema del anonimato, que por aquí somos solo gente que dice, hace cosas o sube cosas y no estamos cara a cara, surgen toda la problemática de las relaciones digitales. No hablo de quien conozcas en Tinder o alguna red similar… Pero de alguna manera si me refiero a eso. Qué fácil es insultar, faltar al respeto por aquí. Es tan sencillo (y rápido también) que no dudamos en hacerlo. Sin contar que siempre la persona que está detrás de lo que sube, comparte o simplemente escribe es eso, una persona como tú. ¿Por la calle harías lo mismo por escuchar una conversación ajena y simplemente insultar?
Esto es solo la punta del iceberg. Que todo esto está creciendo exponencialmente y quiénes deberían empezar a ver que todo avance tecnológico tiene un «pero» no se les ven muy interesados en verlo. Muy probablemente, por las edades que tienen y su interacción con las redes digitales, realmente no lo vean. Por eso te pregunto: ¿A ti qué te parece? ¿Es simple exageración todos estos sencillos ejemplos?
Yo me mojo, creo que no hay exageración. Aunque actúe como se debe, la sociedad anda cambiando. Mi forma de comunicarme, de sentirme escuchado, de quedar, de estar con mi propia gente, ha cambiado. Piénsalo. ¿Sobra el smartphone en algún momento que estás con tus amistades o tu familia? Seguramente se te habrá pasado por la mente ese «selfie» de la fiesta de anoche, o ese momento que todos tus colegas están en la terraza del bar con sus móviles, o esa situación de que habláis de algo y que no sabéis tal definición y la buscáis por internet en un momento. Y esto son cosas que hago, pero también me hacen pensar.

Y a ti ¿qué te parece?

"Pokemon GO" ¿Una revolución positiva o un problema nuevo?

Últimamente leo por las redes u oigo por la calle, que han sacado una nueva aplicación para móvil, si amigos y amigas os estoy hablando de «Pokemon Go», esta nueva aplicación para IOS y Android realizada por  «THE POKEMON COMPANY», «NINTENDO» y «NIANTIC», que fue anunciada en septiembre del 2015 y que hasta estas semanas  ha sido lanzada paulatinamente al mundo digital.  El juego no esta en todos los países, El pasado viernes se lanzó oficialmente la app en España, antes sólo se podía descargar  de forma pirata.

Esta nueva revolución en las aplicaciones móviles, ha sido un gran impacto tanto positivo como negativo, por una parte toda una gran generación en la que se incluye un servidor, les ha vuelto a recordar la infancia donde todos tus amigos tenían una Game Boy con el juego de pokemon amarillo, rojo, azúl, etc; te pasabas días enteros subiendo de nivel a tus pokemons, está aplicación ha generado tal boom que ha llegado a ser junto con Tinder la aplicación de éxito más descargada en tan sólo un día.

Sin embargo, como toda aplicación nueva y que sale de moda tiene sus grandes problemas. En países como E.E.U.U y Nueva Zelanda, donde ya la aplicación ya se puede descargar legalmente, ya ha habido casos de robo como en Misouri (Estados Unidos) donde cuatro personas sospechosas de un robo, utilizaban la aplicación para atraer a sus victimas a través de una especie según la BBC (Cadena de televisión estadounidense), hay gente que incluso se ha chocado con otras personas por estar mirando el móvil para capturar un pokemon o incluso personas se han encontrado un cadáver gracias a la app http://www.eluniversal.com.mx/articulo/mundo/2016/07/11/mujer-encuentra-cadaver-mientras-jugaba-pokemon-go 
También os damos una advertencia, muchos hackers y personas han creado aplicaciones falsas de Pokemon GO, por lo que debéis informaros antes de descargar la app y también leer la política de privacidad, pues pueden que os roben vuestros datos muy fácilmente. Y sino, leer este artículo interesante en muchos aspectos. http://www.urbanian.com/es/tecnologia/2408/por-que-no-deberias-jugar-al-pokemon-go-este-es-el-gran-peligro-del-juego-mas-famoso-del-momento 
La pregunta que nos estamos generando es, ¿Puede ser adictivo y llegar ser una nueva tecnoadicción? ,¿Sólo es una moda pasajera? o ¿Puede llegar a ser una influencia positiva?

En todo caso no todo es negativo, Pokemon GO ha generado que la gente haga quedadas con personas con el mismo hobby de diferentes edades, como la quedada que se va a celebrar en Madrid dentro de dos semanas y salir más a la calle, hasta incluso hacernos caminar y no estar sentado siempre en el sofá, conocer a nuevas personas e interactuar con ellas. De hecho, hay casos de personas que sufren algún tipo de fobia como es la Agorafobia como es el caso de esta twittera.
También hay casos, como el de esta madre con un hijo autista que da gracias a su amigo y a la compañía «Nintendo» de que su hijo haya empezado a socializar con otras personas,http://www.vistoenlasredes.com/estados/madre-emocionada-da-las-gracias-a-pokemon-go-por-cambiar-la-vida-de-su-hijo-autista, puede que veamos sólo lo perjudicial de esta nueva aplicación o sólo miramos lo positivo e ignoramos los peligros que puedan causar, debemos saber ambas cosas y jugar con responsabilidad y sin dañar a nuestro entorno social, desde aquí seguiremos investigando, ayudando y reflexionando sobre este mundo digital.
Si te lo descargas que sea con responsabilidad y sobre todo, ¡Atento por donde andas, puedes tropezarte con una persona o con un pokemon! ¡Hazte con todos!

Cuando las redes sociales nos deshumanizan

Me considero un firme defensor de las redes sociales. Creo en su potencial para unir personas, mostrar en directo sucesos relevantes y difundir en minutos conocimientos que, de no ser por estas plataformas, muchas veces quedarían ocultos o tardarían en llegar a cada uno de los rincones del planeta donde existe un Internet libre.
Sí, creo que las redes sociales tienen más cosas buenas que malas. Lo mismo pienso de la sociedad. Sin embargo, en el mundo real, es cierto que también hay personas cuyos comportamientos son más que reprochables ética y judicialmente, y por ello no podemos esperar que en las redes, que son un reflejo viral de la sociedad, todo sea bonito.

Esto no ocurre porque las redes sociales sean perjudiciales, sino más bien porque algunos usuarios las utilizan para hacer valer lo que ellos mal llaman “libertad de expresión” pero, a la vez, olvidando las libertades y derechos que tenemos el resto de personas. Sin embargo, las redes sociales no están para eso.
Como los antiguos foros de Grecia, donde los ciudadanos se reunían a deliberar decisiones, las redes sociales se han presentado como un perfecto escenario donde practicar el debate, poner en común opiniones y, sobre todo, aprender. No se puede pretender mostrar nuestra opinión, que deja de ser privada, y no estar dispuestos a escuchar la del resto, no en Twitter o en Facebook.

¿Se imaginan salir a la calle con un altavoz y dar su opinión sobre ciertos temas? Seguramente alguien podría decir “yo no estoy de acuerdo”. Para quienes aún no lo tienen claro, esto son, exactamente, las redes sociales: un espacio público donde las palabras poseen un valor, una repercusión y en el que cada uno es esclavo de lo que dice.
De hecho, quizás lo que las redes sociales están ocasionando es que seamos cada vez más responsables de lo que decimos, aunque no seamos conscientes. Porque sí, lo que se dice tiene unas consecuencias que pueden afectar a nuestra vida personal o profesional.
La muerte de una persona es siempre un suceso triste. No importa su condición o dedicación, la muerte nunca tiene justificación, salvo la que nos impone la naturaleza. Alegrarse por la muerte de otro nos resta valor como personas. Pero, además, tiene unas consecuencias penales según los términos en los que nos expresemos. Para muestra estas tres historias: Un año de prisión para una tuitera que se burló de Irene Villa y Miguel Ángel Blanco, La Audiencia Nacional manda al banquillo al concejal de Madrid Guillermo Zapatay La Fiscalía investiga si los tuits contra el torero Barrio son constitutivos de delito.

Estas noticias que han aparecido en diferentes medios de comunicación en apenas cuarenta y ocho horas muestran cómo los tribunales aplican las leyes también en el entorno 3.0. Porque somos responsables de nuestros actos y las redes sociales no nos valen para lanzar la piedra y esconder la mano.
No lo digo yo, lo dicen sentencias como esta: «La expresión, y en concreto la palabra, puede lesionar bienes jurídicos esenciales para una sociedad, y por ello este tipo de delitos que pueden cometerse abusando de la libertad de expresión se encuentran dispersos por diferentes capítulos del Código Penal en función del bien jurídico al que afecten (…) a nadie le puede caber duda de que la libertad de expresión es un derecho fundamental de las personas que además ejerce una función social esencial para la democracia, pero no puede ser utilizada para destruir los valores fundamentales de la misma, tales como la tolerancia, la paz social y la no discriminación«.
Al final, todo se resume en no hacer en Internet lo que no haríamos en nuestra vida no virtual, tenemos que aprender a aprovechar la oportunidad que nos brindan las redes sociales para interactuar respetuosamente con los demás usuarios, fomentar el debate crítico y colaborar en un espacio virtual que se nos cede para participar democráticamente. Cuidemos las redes sociales y no permitamos que nos deshumanicen.

¿Por qué me iban a robar a mí los datos?

En este tiempo que llevamos trabajando en el ámbito de la prevención sobre el buen uso de las TIC, ¿Por qué me iban a robar a mí mis datos personales? es una de las principales preguntas que creemos que podría hacerse cualquier usuario de redes sociales e Internet en general, una de las causas por las que no solemos prestarle atención a todos esos «ciberconsejos» como cambiar las contraseñas habitualmente, no meterse en wifis públicas, no subir imágenes con poca ropa, configurar bien nuestra privacidad, etc.
Quizás esta indiferencia devenga de no conocer realmente las consecuencias de las mismas y de pensar que a nosotros no tiene por qué pasarnos. Y es que es evidente que, aún sabiendo la facilidad de divulgación de contenido por la Red a nivel mundial, parece no importarnos.
Pues bien, empecemos con el tema de las posibles consecuencias negativas que podría tener nuestra exposición en la Red:
¿Sabías que si te roban tus datos personales pueden usarlos para cometer ciberdelitos y tú ni siquiera enterarte de ello? ¿Y qué hacemos? Cierto es que los datos son virtuales, pero las consecuencias pueden ser muy reales. La inspectora Silvia Barrera, de la Unidad de Delitos Telemáticos, publicó un post recientemente donde nos contaba qué debíamos hacer si nos citan a declarar sobre un ciberdelito que no hemos cometido (Artículo de referencia sobre «Cómo actuar cuando te citan por un delito en la red que no has cometido»). En resumen, si expones tus datos en la Red y no tienes la suficiente privacidad de los mismos, los podría utilizar cualquier persona para hacerse pasar por ti y cometer ciberdelitos. Y no es broma, una de las consecuencias puede ser acabar en prisión.
Otra consecuencia negativa que podemos sufrir si no tenemos cuidado con nuestra privacidad es la que nos trae este vídeo (link: https://www.youtube.com/watch?v=YrtBw_CoA-I) que más allá de las consecuencias nefastas que puede conllevar el practicar sexting (enviar imágenes subidas de tono) muestra cómo de una imagen que parece inofensiva, se utiliza para otro fin, una situación que puede que se nos vaya de las manos y no sepamos cómo actuar.
Como nos comentó Silvia Barrera en la entrevista que mantuvimos con ella, la mayoría de los ciberdelitos se producen por ignorancia, y aunque estos solo sean dos ejemplos, a día de hoy son multitud los que se están produciendo y además se están multiplicando.
La segunda cuestión que aquí se trata es sobre la indiferencia producida por el pensamiento predeterminado que tenemos sobre «a mí no me va a pasar».
Para desmontar esta premisa, queremos destacar que realizamos un estudio en los meses de noviembre y diciembre, y podemos afirmar que en el 90% de las personas encuestadas afirmaban que conocían a alguien que había sido víctima de un ciberdelito. Así pues, se pone de manifiesto que en el entorno cercano de cualquiera de nosotros existen estos ciberproblemas y, por tanto, nosotros podemos ser los siguientes, (sí, a ti también te puede tocar).
Por todo esto, queremos reconocer la necesidad de concienciar sobre el problema, que está en nuestra mano protegernos de ciberataques o delitos hacia nuestra persona y que poniendo un poco más de atención en nuestra privacidad y lo que queremos que se sepa de nosotros, podemos reducir el riesgo de padecerlos, y en caso de sufrirlos, saber qué debemos hacer y con qué recursos contamos para solucionarlo.