La presión por ganar dinero en redes sociales: una nueva deriva entre los y las adolescentes

El uso que los adolescentes hacen de las redes sociales está experimentando un cambio profundo. Ya no se limitan a consumir contenido o participar en comunidades digitales, sino que muchos están encontrando en estas plataformas un espacio para ganar dinero de formas que, en ocasiones, entrañan riesgos emocionales, sociales y legales. La creciente presencia de jóvenes que se posicionan como vendedores —y no solo como jugadores o compradores— revela una realidad que preocupa a educadores y especialistas.

Debemos poner el enfoque no solo como consumidores: muchos y muchas jóvenes se exponen en redes sociales y diferentes plataformas para conseguir dinero, banalizando la intimidad y normalizando contextos hipersexualizados e ilegales para menores de edad.

En nuestras intervenciones, hay adolescentes que confiesan pedir a sus amigos y familiares regalos caros por su cumpleaños o fiestas navideñas, con el objetivo de revender ese regalo y vivir la excitación que da la posibilidad de obtener más dinero. Esto, además de una pérdida de valores y falta de cuidado de las relaciones sociales (quitando cualquier valor emocional al regalo que te hace alguien de tu entorno), supone una ansiedad por conseguir dinero y tener cada vez más y más.
Habrá que preguntar a nuestros hijos el “para qué”, qué les lleva a eso y mostrarnos cerca por si en algún momento tienen una urgencia o algún problema y necesitan dinero.

Esta tendencia se suma a otros comportamientos preocupantes: menores que publican contenido íntimo o se exponen en directo con la esperanza de recibir donaciones, que asocian su autoestima al número de seguidores o que se someten a retos peligrosos para lograr monetización. Las fronteras entre ocio, presión social y negocio se diluyen, generando un caldo de cultivo que puede desembocar en situaciones de explotación, estrés económico o adicción a la gratificación inmediata.

Frente a este fenómeno, insistimos en la importancia del diálogo familiar, la educación afectivo-digital y la supervisión adulta. Preguntar para qué quieren el dinero, qué emociones les despierta obtenerlo, qué necesidades sienten que están cubriendo o qué riesgos perciben, puede abrir un espacio fundamental de acompañamiento. La clave no está solo en poner límites, sino en estar disponibles: ofrecer apoyo si alguna vez se encuentran ante un problema económico, emocional o de seguridad que no saben cómo gestionar.

En un entorno donde la tecnología avanza más rápido que la protección de menores, la mirada crítica, la información y la cercanía siguen siendo las mejores herramientas para prevenir daños y construir relaciones más sanas con el entorno digital.

En estas fechas de consumo, aprovecha para hablar con tus hijos/as sobre el valor de los regalos, sobre lo que esperan, sobre si conocen a algún amigo o amiga que pueda estar cayendo en estas situaciones y construir así opciones por si en un futuro necesitan contar contigo como adulto de referencia.

Y, para que no se pierda nada, dejamos a continuación algunas ideas para las familias: ✨😊💬

  1. Pregunta el para qué
    Para qué quieres dinero y qué emociones te despierta. 🌱🤔💭
  2. Habla sobre el dinero, sin tabúes
    Pregúntales cómo creen que se consigue dinero «fácil», qué riesgos existen, cómo creen que llega el dinero a casa, cómo creen que podría llegar, qué pueden aportar ellos con la edad que tienen, de manera crítica responsable y legal… 💬📉💡
  3. Supervisa sus perfiles
    El seguimiento de sus redes les ayuda a no caer en peligros (ajustar según la edad). 🛡️📱👀
  4. Acércate a su mundo
    Muéstrate disponible y cerca de ellos. Abre debate sobre este tema y pregunta qué opinan. Pide su perspectiva y construye confianza. 🤝💙✨
  5. Propón alternativas
    Comunica otras maneras de ganar dinero. Y otras maneras de hacer ocio sin que suponga consumo. 🌈💡🎨

(La imagen mostrada en el artículo ha sido generada utilizando: «ChatGPT«)

Las V Jornadas Ciberconecta: un encuentro para conectar, aprender y compartir en torno al buen uso de las TIC

Las Jornadas Ciberconecta regresaron con más fuerza que nunca en su quinta edición, superando
todas las expectativas. Durante los días 24 y 25 de abril, decenas de personas, tanto de forma
presencial como virtual, se reunieron para reflexionar, compartir experiencias y aprender sobre el
uso positivo, seguro y responsable de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
.

Organizado por la Asociación Ideorama, el evento se consolidó como una plataforma esencial para abordar los desafíos del entorno digital, especialmente en los ámbitos educativo, social y familiar. Bajo el lema “Conviviendo en redes sociales”, las V Jornadas Ciberconecta ofrecieron espacios de diálogo profesional junto a actividades lúdicas y formativas para todas las edades.

Un jueves de diálogos expertos

El jueves 24 se celebró una jornada online, en la que se desarrollaron varias mesas redondas
virtuales. En ellas participaron entidades y profesionales de primer nivel, quienes compartieron
conocimientos, experiencias y buenas prácticas sobre educación digital, ciberseguridad, bienestar emocional en línea y prevención del acoso en redes.

Entre las personas y organizaciones participantes destacaron
representantes de instituciones como la Asociación Madrileña contra el Acoso Escolar, Capital Psicólogos, Diaconía, Fundación Esplai y Acercatec en la primera mesa, SaludMadrid con su orientadora familiar del servicio PAD, Instituto de Psicología e Investigación Controla, la periodista Carmen Osorio, el trabajador social sanitario Miguel Angel Alfaro Gonzalez e Iván Martín de EDS Psicología en la segunda mesa; y con Mi Huella Digital, Infoacoso, Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) y la Policía Municipal de Madrid en la tercera mesa.

Gracias a sus aportaciones, se generó un espacio de reflexión enriquecedor y multidisciplinar, que permitió visibilizar los distintos enfoques necesarios para fomentar un uso saludable y seguro de la tecnología.

Uno de los temas que más interés despertó fue el impacto de las redes sociales en la salud mental de menores y adolescentes, así como las estrategias de prevención ante situaciones de ciberacoso. También se abordaron herramientas de mediación digital para las familias, la importancia de la alfabetización tecnológica en colectivos vulnerables y la creciente necesidad de colaboración entre administraciones, profesionales de la educación, fuerzas de seguridad y ciudadanía.

Un viernes para vivir la tecnología en la calle

El viernes 25, la acción se trasladó al espacio público con una jornada de actividades presenciales en la Plaza Nuestra Señora de Loreto, en el barrio de Barajas, muy cerca de la sede de la asociación. Menores, jóvenes y personas adultas participaron en diferentes propuestas interactivas diseñadas para experimentar con la tecnología de forma creativa, educativa y responsable. Hubo talleres, juegos, demostraciones tecnológicas y actividades informativas que convirtieron la plaza en un auténtico punto de encuentro digital comunitario. Esta jornada festiva y formativa también fue una
excelente oportunidad para estrechar lazos entre la vecindad, familias y profesionales, en un ambiente alegre y participativo.

Un evento que crece con su comunidad

Ciberconecta es mucho más que unas jornadas puntuales: es una iniciativa viva que continúa creciendo gracias al compromiso de todas las personas y entidades implicadas. Año tras año, este evento se consolida como un referente en la promoción del uso responsable de las TIC y en la construcción de una ciudadanía digital crítica, consciente y empática.

Desde la organización, queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible esta edición: a quienes participaron activamente en las mesas redondas, a quienes se acercaron a la plaza para compartir el viernes con nosotras y nosotros, a quienes difundieron los contenidos en redes sociales y a todas las entidades colaboradoras que pusieron su saber y su energía al servicio de una causa común.

¡Nos vemos en las próximas Ciberconecta!

Con el entusiasmo de esta quinta edición aún presente, ya miramos al futuro con ilusión. Las Ciberconecta seguirán siendo un espacio abierto a nuevas ideas, nuevas voces y nuevos aprendizajes. Porque solo conectando desde el respeto, la educación y la conciencia digital podremos construir un entorno tecnológico más humano, inclusivo y seguro para todas las personas. ¡Hasta el próximo año!